Changi Airport, Singapur: el aeropuerto del que todos los viajeros hablan

Existen sitios que cambian por completo la idea que tenemos de un aeropuerto y Changi Airport, en Singapur, es uno de ellos.

Lejos de ser un simple sitio de paso, es un verdadero destino turístico, un espacio pensado para disfrutar, relajarse y sorprenderse.

Para despedirnos de Singapur decidimos con mi hija dedicar varias horas exclusivamente a recorrer su famoso aeropuerto y fue, sin dudas, una de las mejores elecciones del viaje.

Nuestra primera parada fue el Butterfly Garden, un jardín tropical donde vuelan libremente más de mil mariposas de decenas de especies diferentes.

Caminar entre la vegetación mientras las mariposas revolotean alrededor crea una sensación difícil de explicar y por un momento me olvidé completamente que está dentro de uno de los aeropuertos con mayor movimiento del planeta.

Seguimos nuestro recorrido por el Cactus Garden, un espacio al aire libre que reúne cientos de ejemplares de cactus y plantas suculentas provenientes de distintas partes del mundo.

El contraste entre la moderna arquitectura del aeropuerto y este pequeño jardín desértico resulta realmente llamativo.

Más adelante llegamos al delicado Water Lily Garden & Koi Pond, donde orquídeas, lirios acuáticos y elegantes peces koi invitan a hacer una pausa.

Todo transmite tranquilidad.

El sonido del agua, la vegetación perfectamente cuidada y la armonía del entorno hacen que el tiempo parezca detenerse.

Pero si hay un lugar que deja literalmente sin palabras es el HSBC Rain Vortex, la cascada interior más alta del mundo.

Con sus 40 metros de altura cayendo desde la inmensa cúpula de cristal de Jewel Changi Airport, constituye uno de los grandes íconos de Singapur.

Sentadas frente a la cascada entendimos por qué miles de personas visitan el aeropuerto incluso sin tener un vuelo programado.

A su alrededor crece el exuberante Shiseido Forest Valley, un bosque interior de varios niveles repleto de árboles, helechos, senderos y jardines que parecen transportar al visitante al corazón de una selva tropical.

Cuando cae la noche, la experiencia cambia por completo ya que sobre la cascada se proyecta un espectáculo de luces, música y colores que transforma el espacio en un escenario mágico.

Es uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria mucho después de regresar a casa.

Pero Changi ofrece muchísimo más que naturaleza ya que a lo largo de sus terminales aparecen zonas de entretenimiento con videojuegos, experiencias interactivas, espacios para descansar, áreas infantiles y múltiples rincones diseñados para que las horas de espera sean parte del viaje y no simplemente un trámite.

Uno de los detalles que más me sorprendió fue el Skytrain, el tren automático que conecta las terminales mientras atraviesa parte del complejo ofreciendo magníficas vistas del aeropuerto, los jardines y la espectacular cascada, e incluso un simple traslado entre terminales se convierte en un paseo.

Durante nuestra visita coincidimos además con la transmisión de partidos de fútbol de la Copa Mundial y en distintos sectores del aeropuerto había grandes pantallas donde viajeros de todas las nacionalidades se reunían para seguir los encuentros.

Familias, mochileros, ejecutivos y turistas compartían la emoción del fútbol como si estuvieran en un estadio y ésta fue una imagen para mí que resume perfectamente el espíritu de Changi: un lugar donde las personas no solo esperan un vuelo, sino que viven experiencias.

Y, por supuesto, está el paraíso de las compras.

El aeropuerto alberga cientos de tiendas que reúnen algunas de las marcas de lujo más prestigiosas del mundo junto a comercios locales, boutiques de diseño, tecnología, cosmética, librerías, juguetes, chocolates, productos típicos de Singapur y mucho más.

Es prácticamente imposible recorrerlo sin detenerse en alguna vidriera.

La oferta gastronómica merece un capítulo aparte ya que existen en el lugar restaurantes de cocina asiática, japonesa, china, coreana, india, italiana y occidental conviven con cafeterías, panaderías, bares, food courts y propuestas gourmet para todos los presupuestos.

Desde un café rápido antes del embarque hasta una cena de primer nivel, todo está pensado para que comer también forme parte de la experiencia.

No sorprende que Changi Airport haya sido reconocido durante años como uno de los mejores aeropuertos del mundo porque aquí cada detalle parece diseñado para hacer que el pasajero se sienta cómodo, entretenido y, sobre todo, feliz de estar allí.

Muchos viajeros llegan con la esperanza de no perder su vuelo y nosotras, en cambio, después de varios días en Singapur decidimos dedicarle al aeropuerto mucho tiempo para conocerlo ya que habíamos escuchado hablar de él infinidad de veces.

Es que Changi no es simplemente un aeropuerto, es el cierre perfecto para un viaje inolvidable por Singapur y, al mismo tiempo, una atracción turística que merecía ser visitada.

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